El taller de escritura creativa en la escuela, la biblioteca, el club.
Así se titula el libro escrito por María Teresa Andruetto y Lilia Lardone, publicado por la editorial argentina Comunicarte.
Es un libro y es, también, una invitación a crear ese espacio de escritura tan necesario para la infancia. La escritura como camino que permite explorar y entrar en nuevos mundos. La escritura siempre nutrida por y entrelazada con la lectura. Y el taller como metodología que, según las autoras, mantiene vivo lo artesanal, la idea de que es posible trabajar el lenguaje como si fuera de arcilla.
Quien desee introducir la literatura en la escuela tendría que lograr al menos algunas de las caractersísticas de nuestro simbólico flautista: seducción, conocimiento, astucia.
El mediador como modelo confiable y respetado, la necesidad del conocimiento a la hora de genear criterios de selección de libros y el desafío de lograr que ese espacio de taller en la escuela se transforme en un espacio de libertad son las ideas que las autoras relacionan con seducción, conocimiento y astucia. Pero el libro contiene ideas que van más allá y transitan desde por dónde empezar hasta el planteo de consignas concretas.
Las autoras ponen a disposición de los lectores la amplia experiencia y la formación que las legitima, en este libro que, como bien dice Lucía Robledo en la contratapa, es una pedagogía de la ilusión, parafraseando a Graciela Montes, cuando incita a la escuela a reflexionar sobre sus ilusiones.
Los invito a leerlo y, sobre todo, a considerar seriamente la posibilidad de generar nuevos espacios de escritura para los niños.
Si les ha gustado este artículo, los invitamos a comentar y compartir. Transformemos juntos. #LeerEsCrecer

Deja un comentario