En el artículo titulado «La escritura como práctica” destaqué la importancia de establecer la escritura como una práctica diaria.
En este te ofrezco algunos consejos prácticos que te ayudarán a incorporarla en tu rutina y desarrollar todo el potencial de este hábito creativo. Se trata de recomendaciones para que conviertas a la escritura en una parte integral de tu vida.
1. Establece un horario regular:
Elige un momento del día en el que te sientas más inspirado y concentrado. Puede ser por la mañana, durante la tarde o incluso en la noche. Lo importante es que establezcas un horario regular y te comprometas a escribir en ese momento todos los días.
2. Crea un espacio dedicado a la escritura:
Destina un lugar en tu hogar o en cualquier otro sitio donde te sientas cómodo y puedas concentrarte sin distracciones. Asegúrate de que sea un espacio tranquilo y ordenado, donde puedas sumergirte en tus pensamientos y dejar que las palabras fluyan.
3. Establece metas realistas:
Define metas alcanzables para tu práctica diaria de escritura. Puede ser escribir durante un determinado tiempo en minutos o alcanzar un objetivo en caracteres, palabras o párrafos. Comienza con metas pequeñas y a medida que adquieras más confianza y consistencia, aumenta gradualmente la dificultad.
4. Utiliza técnicas de calentamiento:
Antes de comenzar a escribir, dedica unos minutos a realizar ejercicios de calentamiento. Esto puede incluir escribir en un diario, hacer ejercicios de escritura libre o simplemente anotar tus pensamientos y emociones del momento. Estas técnicas te ayudarán a entrar en el estado mental adecuado y a despejar tu mente antes de comenzar a trabajar en tu escritura principal.
5. Encuentra tu ritual personal:
Crea un ritual personal que te ayude a prepararte para la escritura. Puede ser tomar una taza de té o café, escuchar música inspiradora, meditar durante unos minutos o cualquier otra actividad que te ayude a enfocarte y entrar en el estado de escritura. Establecer un ritual te ayudará a entrenar tu mente para que asuma que es hora de escribir. Yo utilizo varios, pero el de la meditación previa no me falla nunca.
6. Experimenta con diferentes técnicas de escritura:
No tengas miedo de probar diferentes enfoques y técnicas de escritura. Puedes explorar la escritura creativa, el ensayo, la escritura automática, la escritura de diálogos, entre otras. Esto te mantendrá motivado y te ayudará a descubrir qué estilo de escritura te resulta más atractivo y te identifica.
7. Mantén un registro de tu progreso:
Lleva un registro de tu práctica diaria de escritura. Puedes utilizar un diario o una hoja de seguimiento donde anotes la cantidad de tiempo que has dedicado a escribir, tus logros y cualquier observación que consideres relevante. Esto te permitirá visualizar tu progreso a lo largo del tiempo y te motivará a seguir adelante.
Todas estas recomendaciones las realizo desde mi experiencia profesional y formativa y también desde mi propia práctica. Sientete libre de seguir todos estos consejos o de tomar los que te resuenan y sirven más, porque de eso se trata, de que experimentes y definas tú mismo tu camino.
Para cerrar, te invito a recordar: la clave para establecer la escritura como una práctica diaria es el compromiso. Aunque haya días en los que te sientas menos inspirado, sigue escribiendo. Con el tiempo, verás cómo tu escritura mejora y se convierte en una parte integral de tu vida. ¿Por qué será así? Porque tú, con constancia y dedicación, te encargarás de generar esa necesidad.
¡Disfruta del proceso, siempre!
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