Casilda la desobediente

Como una de tantas definiciones posibles, la narrativa es la mentira más cierta, la más necesaria, donde los personajes emergen del papel devenidos en seres reales. Dentro de esa dialéctica caben todas las posibilidades, y una de ellas es la autoficción, donde el autor o la autora le presta sus recuerdos y vivencias a una de sus criaturas literarias, sin entrar de lleno en lo autobiográfico. En este libro, con todo tiempo y lugar sobre los hombros, Casilda es Elvira y Elvira es Casilda, cada una confluyendo hacia ese horizonte desde sus propios pasos. La infancia, el feminismo, las luchas…

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Descripción

Como una de tantas definiciones posibles, la narrativa es la mentira más cierta, la más necesaria, donde los personajes emergen del papel devenidos en seres reales. Dentro de esa dialéctica caben todas las posibilidades, y una de ellas es la autoficción, donde el autor o la autora le presta sus recuerdos y vivencias a una de sus criaturas literarias, sin entrar de lleno en lo autobiográfico. En este libro, con todo tiempo y lugar sobre los hombros, Casilda es Elvira y Elvira es Casilda, cada una confluyendo hacia ese horizonte desde sus propios pasos. La infancia, el feminismo, las luchas sociales y el asombro cotidiano de los días silvestres van desfilando por estas páginas, presentando a una protagonista tal verosímil como entrañable. 

Gustavo Esmoris 

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