Hiperconectados y sobreexpuestos
La era digital ha traído consigo numerosos avances tecnológicos que han transformado nuestras vidas de manera significativa. ¿Quién puede negarlo?
En este terreno, uno de los aspectos que más me ha preocupado y ocupado en los últimos años es la exposición de los niños en internet, especialmente en lo que respecta al uso inadecuado de sus imágenes.
En la actualidad, nos encontramos inmersos en una sociedad hiperconectada y sobreexpuesta, en la que el uso irresponsable de imágenes de niños se ha vuelto más común y esto, por masivo que se torne, no valida una opción que puede conducir a la exposición inadecuada, a la vulneración de derechos y llegar incluso a la configuración de un delito.
Atrapados en el desconocimiento
A menudo, existe un desconocimiento generalizado sobre esta temática. No se conocen las consecuencias reales de la exposición de los niños y mucho menos los riegos a los que se los expone.
A veces, tampoco hay un interés en ahondar. Con liviandad, sin pensar demasiado, se comparten las imágenes una tras otra. Páginas web, blogs, redes sociales. Muchas opciones, pocas ganas de pensar más allá de considerar el impacto que generará la publicación que se desea compartir.
Es sorprendente cómo personas que deberían tener la información adecuada y los valores bien arraigados utilizan imágenes de forma irresponsable, poniendo en tela de juicio la privacidad y la seguridad de los más pequeños.
Padres, educadores, referentes de medios de comunicación… Nadie se salva de caer en la tentadora red que abre las puertas a la tribuna global, en cuestión de segundos.
Sedientos de reconocimiento
Uno de los principales motivos que impulsa esa sobreexposición es la búsqueda de reconocimiento social.
Vivimos en una época en la que las redes sociales y la exposición pública son parte de la vida cotidiana. En ese marco, muchas personas deciden mostrar sus vidas privadas para obtener validación y reconocimiento de los demás. No hay demasiado problema si estamos haciendo referencia exclusivamente a los adultos, ¿verdad?
Pero en el caso de los niños, esto puede llevar a que padres y educadores utilicen imágenes de manera desmedida para presumir de sus logros y aparentar una «vida ideal».
El afán de destacar y recibir elogios no tiene límites y puede llegar a convertir a los niños en meros objetos de exhibición, en ese viaje adulto de ego saludable.
Pensemos en las consecuencias
La sobreexposición de los niños puede tener consecuencias muy negativas, desde la violación de su privacidad hasta la exposición a riesgos como el acoso, la explotación o el secuestro.
Es fundamental que, como sociedad, tomemos conciencia de los peligros asociados a esta práctica y nos comprometamos a proteger los derechos de los niños en todo momento y más allá de cualquier impulso personal fundado en un individualismo salvaje.
Reflexionemos
Los invito, a partir de aquí, a poner en palabras, a reflexionar, a cuestionarnos a fondo, para sacar conclusiones juntos.
Es fundamental que, como adultos y responsables de la crianza y educación de los niños, asumamos la responsabilidad de proteger su privacidad y su seguridad. Esto implica reflexionar sobre nuestras motivaciones al compartir imágenes de ellos y ser conscientes de los riesgos asociados.
Fomentar la cultura del respeto y la protección. Garantizar derechos. Educar sobre los peligros de la red y el manejo de la privacidad en el entorno digital. Generar espacios de comunicación abierta y franca con los niños. Fomentar el uso responsable de las imágenes de los más pequeños. Promover el establecimiento de pautas claras para el uso de las imágenes.
Son muchos los caminos que se pueden abrir ante nosotros y que aseguran la protección de los niños, desde la responsabilidad y el amor.
Algunos recursos
Para cerrar esta primera entrega temática, les dejo referencias en las que pueden comenzar a investigar.
UNICEF ha publicado varios informes y recursos relacionados con la protección de los niños en línea. Un ejemplo es el informe Niños en un mundo digital (Children in a Digital World), que examina los beneficios y los riesgos del uso de las tecnologías digitales por parte de los niños.
El Safer Internet Centre, una colaboración entre Childnet International, Internet Watch Foundation y South West Grid for Learning, ofrece recursos y orientación sobre la seguridad en línea para niños, padres y educadores. Su sitio web proporciona materiales descargables, guías prácticas y consejos sobre cómo proteger a los niños en el entorno digital.
National Society for the Prevention of Cruelty to Children (NSPCC): La NSPCC, una organización británica dedicada a proteger a los niños contra el abuso, tiene una sección en su sitio web llamada «Online Safety» donde brindan información y consejos sobre cómo mantener a los niños seguros en línea. También ofrecen recursos descargables y orientación para padres y cuidadores.
EU Kids Online es una red de investigación que examina el uso de Internet por parte de los niños en Europa y los riesgos y oportunidades asociados. Han publicado una serie de informes y estudios sobre la exposición de los niños en línea en diferentes países europeos.
PantallasAmigas es una organización con sede en España, pero con presencia y actividades en varios países de América Latina. Trabaja en la promoción del uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías por parte de los niños y adolescentes. Proporciona recursos, guías y talleres para padres, educadores y profesionales.
Fundación Telefónica Movistar tiene programas y proyectos enfocados en la protección de los niños en línea en varios países de América Latina. Promueven la alfabetización digital, la ciudadanía digital y la prevención de riesgos en Internet. Ofrecen materiales educativos y capacitaciones para padres y docentes. Esta es una interesante formación de la Fundación en Uruguay: Taller de Ciudadanía Digital – Herramientas para abordar la temática con niños/as y adolescentes.
¡Hasta el próximo artículo!
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